¿Con qué prejuicios nos topamos dentro del ámbito de los profesionales de la salud mental?

Muchos son los prejuicios que existen en torno a los profesionales de la salud mental, algunos no saben lo que hacemos o para qué estamos en lugares que son más bien médicos. Otros creen que estamos un poco locos, que analizamos todo lo que una persona dice o que obligamos a la gente a hablar de su infancia.

De lo que muchas veces no hablamos es de los prejuicios que existen dentro del ámbito de los profesionales de la salud mental, es decir, entre colegas. Primero y principal muchas veces lo primero que viene a la cabeza es que solo hablamos de psiquiatras y psicólogos, ¡gran error! A la hora de intervenir en la complejidad del padecimiento mental, muchos serán los recursos necesarios que no solo se limitan a estas dos profesiones. Incluso se le critica a los médicos psiquiatras ser hegemónicos y muchas veces los psicólogos también lo son, no es patrimonio exclusivo de la medicina.

¿Qué hemos escuchado que se dice?

“Tengo un paciente que está aburrido, no sabe qué hacer, podes verlo? Le gustan los mandalas” (a una terapista ocupacional)

“Me llamaron por R. un paciente que no tiene dónde vivir, eso es para trabajo social, no para salud mental”

“Vos estudiaste para esto o es porque siempre te gusto?” (a una trabajadora social)

“Vos que sos A.T, qué haces? Sacas a pasear a los pacientes?”

“Los psiquiatras sólo medican”

“Se solicita interconsulta con un psicólogo para espacio de charla”

El trabajo en salud mental implica constantemente repensar nuestros modos de intervenir. El estar habitados por estos prejuicios repercute directamente en cómo pensamos el tratamiento, ya que  al subestimar a otras profesiones reducimos el campo de acción y limitamos nuestra propia práctica.

Entonces, cuando decimos que un tratamiento en salud mental debe ser integral, implica reconocer a cada actor desde su disciplina.

Creemos importante visibilizar a todos los profesionales que en su práctica cotidiana, trabajan acompañando y asistiendo de diversas formas a personas con padecimiento mental. Muchas veces se asocia el tratamiento a la intervención psicológica y psiquiátrica; cuando en la realidad; son muchos los profesionales que pueden intervenir activamente en este contexto.

Dentro de ellos, se incluyen  enfermeros/as, trabajadores sociales, acompañantes terapéuticos, terapistas ocupacionales, fonoaudiólogos/as, psicomotricistas, docentes especiales, maestros/as integradores, operadores sociales, médicos/as generales,  entre tantos otros.

Por supuesto que no se trata de desconocer la especificidad de cada disciplina y que las incumbencias serán singulares. Pero sí de tener en cuenta que cada uno aportará su especialidad para abordar la complejidad en cuestión y que por ello, el trabajo articulado entre todos los profesionales será clave y contribuirá a la integralidad de los tratamientos.

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