Proponemos la pregunta, ¿Qué lugar para la familia en los tratamientos en Salud Mental?

Desde Contarse proponemos la pregunta, ¿Qué lugar para la familia en el tratamiento en Salud Mental?

A la hora de pensar en quiénes participan de un tratamiento en salud mental, nos encontraremos con que, mientras ciertos campos de la salud hablarán únicamente de la “relación médico-paciente”, en salud mental es necesario tener en cuenta otros actores, entre ellos, las personas que formen parte de la red de contención de los pacientes (ya sea familiares directos, como amigos, vecinos o cualquier otro referente socioafectivo de cada quien).

Si desde Contarse insistimos en la importancia de esto, es porque las condiciones para un tratamiento continuado en Salud Mental se darán de mejor modo cuando los pacientes, quienes los acompañen y el equipo tratante logren aunar esfuerzos y exista una comprensión mutua, basada en la comunicación fluida entre ellos. Para tal fin, que los profesionales habiliten la palabra de los pacientes y de su familia, dando lugar a un espacio de escucha será siempre central. 

Sin embargo, es frecuente que este aspecto no sea tenido en cuenta y nos encontramos con familias angustiadas, desorientadas y confundidas. Como hemos mencionado en otras oportunidades, partimos de la hipótesis de que si se capacita a las familias en el acompañamiento de las personas con padecimiento mental, podrían evitarse -o al menos disminuir- internaciones y/o reinternaciones en porcentajes considerables, mejorando la calidad de vida de los pacientes y de quienes los acompañan.

Aclaración importante: ¿De qué hablamos cuando hablamos de FAMILIA?

Este término ha sido abordado desde diferentes perspectivas a lo largo de la historia y su concepción se ha ido modificando a medida que la sociedad avanza.
El concepto de familia va más allá de los lazos de sangre y lo biológico/genético.  El psicoanálisis propone pensar a la familia como una institución que tiene funciones, es decir, no tiene que ver con que efectivamente haya una mamá o un papá, sino más bien con las funciones maternas y paternas.
¿Qué significa esto?
Con las funciones de amparo, de sostén y de regulación y prohibición. 
La familia es el lugar donde ocurren las primeras identificaciones, es lugar de transmisión de la palabra, de sentidos,  permite el ingreso a la cultura, introduce a cada persona dentro de un linaje.
Es la familia la que dejará marcas en cada sujeto y sobre eso cada uno de nosotros hablará, sufrirá y actuará.
Si bien esto no siempre ocurre, las funciones materna y paterna podrán estar encarnadas por diferentes personas, más  allá de l@s progenitor@s, por lo que se propone pensar a la familia como una red de relaciones…que de “natural” no tiene mucho.

Reflexión final: ¿La familia sería siempre “el mejor lugar” para que una persona con padecimiento mental desarrolle su vida?

En muchas ocasiones de nuestra práctica profesional, nos hemos encontrado con el temor a que una persona con un padecimiento mental “sea mandada” o “revinculada” con su familia (aclaramos que esto puede suceder tanto por parte de profesionales, que a veces realizan juicios anticipados, como por parte de familiares, donde puede aparecer cierta reticencia para sostener el vínculo).

En principio, resaltamos la importancia de quitar cierta mirada moralista que juzga a quien “no l@ quiere recibir”, o pone cierto manto de lástima sobre l@s usuari@s. Solo a partir de aquí será posible trabajar cada situación (¡que siempre será distinta a otra!).

Además, no debemos olvidar que muchas veces, las familias no cuentan (¡ o no se les han entregado!) con herramientas para afrontar la cotidianeidad con una persona que tiene un padecimiento mental.
Si remarcamos esto, tiene que ver con que es muy recurrente en nuestras consultas que las preguntas sean justamente respecto a cómo sobrellevar “el día a día”, cómo se acompaña, qué se le dice y qué no se le tiene que decir, y no tanto en relación a los momentos agudos, como suele suponerse.
Por último, vale la pregunta: ¿por qué la familia sería siempre “el mejor lugar” para que una persona con padecimiento mental desarrolle su vida? ¡Quizá también ese sea un preconcepto! (principalmente de l@s trabajadores de la salud, pero también de la sociedad misma). Proponemos problematizar esta cuestión, ya que es posible pensar que NO en todos los casos la familia siempre es “lo mejor” frente a otras opciones.

Si sos familiar de una persona con padecimiento mental, quizás te interese leer sobre nuestra propuesta de atención en el siguiente link:👉 https://www.contarse.org/orientacion-individual-a-familiares-de-personas-con-padecimiento-mental/

Por consultas escribinos a info@contarse.org

One Reply to “FAMILIA Y SALUD MENTAL”

  1. Totalmente de acuerdo!!
    Soy psicóloga y me parece crucial que se le dé un lugar también a la familia ya sea para acompañarlos así como también para brindar recursos y herramientas para el día a día

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